Por: José Antonio Alcaraz Suárez
El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, dejó en claro que en el estado no se permitirán medidas que vulneren los derechos humanos bajo el argumento de “usos y costumbres”, luego de que habitantes de la comunidad de Santa María Xigui, en el municipio de Alfajayucan, fueran notificados sobre un polémico toque de queda.
La disposición, emitida por autoridades auxiliares de la localidad, prohíbe permanecer en el centro de la comunidad después de las 11:00 de la noche y contempla multas de hasta 20 mil pesos para personas ajenas a la población y de 10 mil pesos para habitantes del lugar.
Al ser cuestionado sobre esta medida, luego de la inuaguración del mural “Infancias Libres” en Mineral de la Reforma, el mandatario estatal fue contundente: “No, no, no. Eso son abusos y costumbres, no usos y costumbres. Aquí no los vamos a tolerar”.
“Intervendrá sin duda el gobierno con la conciliación, pero no podemos dejar que se afecten los derechos de las personas, los derechos humanos de las personas, bajo ninguna condición”, enfatizó.
La postura del gobernador surge tras la difusión de un oficio firmado por autoridades delegacionales de Santa María Xigui, donde se argumenta que la restricción comenzó a aplicarse desde el 17 de junio de 2026 debido a la presencia de personas consideradas sospechosas en días recientes.
Las declaraciones de Menchaca abren el debate sobre los límites de las decisiones comunitarias cuando estas pueden entrar en conflicto con las garantías individuales, dejando claro que la protección de los derechos humanos prevalecerá sobre cualquier disposición que implique sanciones excesivas o restricciones a la libre circulación.
