Por: Tania Martínez Suárez
Para mis octubres, que me abrazan y me aman.
Para Vida y Camilo.
El sol se alinea con el ecuador de la Tierra
en el hemisferio norte, el verano termina
el otoño avisa con ocres de su arribo
las noches se achican antes la horas del día
el clima nos regala el aliento templado
el foyaje de color marrón aparece en la copas de los árboles
cae
cae
cae
y la hojarasca de nuestros recuerdos cruje bajo nuestros pasos
el sol quieto órbita con una inclinación fija
las horas de luz son más largas
como senderos que invitan a las caminatas
para apreciar el momento y las caricias.
Hay quien prefiere la primavera y sus flores
el verano para disfrutar la playa
o el invierno para acunarse en la víspera de otro ciclo
a mi me gusta el otoño
y el color naranja de los cielos
los tés y las platicas largas
el sublime rugido del tiempo
que sabe aguardar sin oropeles
a mi me gusta el otoño
y el humo cálido del vaho
sin los extremos del calor o el frío
me gusta la tranquilidad con que el otoño llega
luminoso sol para disiparse.
