Por: José Antonio Alcaraz Suárez
Lo que parecía una historia marcada por la tristeza, al final terminó convirtiéndose en una bendición, en una poderosa muestra de amor, empatía y solidaridad en Pachuca que se unieron para ayudar a un abuelito de 96 años y su fiel compañero.
La historia nace en la vida de Don Felipe Islas Vera, un adulto mayor de 96 años de la colonia El Tezontle. Ha dedicado su vida al trabajo. Fue campesino, velador y albañil, y con sus propias manos levantó la humilde casa donde hoy vive junto a su hija, sus nietos, varios gatitos y perritos, entre ellos Maylo, su inseparable compañero de cuatro patas.
Sin embargo, la tragedia llegó a principios de mayo pasado cuando Don Felipe recolectaba cartón en la calle para obtener algunos ingresos: un taxi atropelló a Maylo, dejándolo gravemente herido de una de sus patas. Sin saber qué hacer y con el corazón destrozado, el abuelito colocó a su perrito dentro de una cajita de cartón, se sentó en una banqueta y rompió en llanto.
Pero cuando más oscura parecía la situación, apareció su vecina, Berenice Gutiérrez, quien no dudó en ayudarlo, subiéndolos a su automóvil para llevar de urgencia a Maylo a una clínica veterinaria.
Tras días de angustia, el lomito logró sobrevivir, aunque perdió su patita derecha. Hoy se recupera favorablemente y únicamente necesita medicamentos, supervisión y mucho descanso.
Sin embargo, los gastos veterinarios representaban un nuevo desafío. Fue entonces cuando otra vecina, Elizabeth López, vendedora de tacos El Patroncito, donó “roscas de tacos” para recaudar fondos y apoyar el tratamiento de Maylo. También, Chuy, una trabajadora de una farmacia se sumó a la causa, colocando alcancías en sus negocios para juntar dinero.
La historia conmovió a miles de personas en redes sociales, quienes comenzaron a aportar su granito de arena. Y las bendiciones no dejaron de llegar.
Al conocer las condiciones en las que vive Don Felipe, muchas personas descubrieron que el techo de lámina de su vivienda estaba severamente deteriorado y corría el riesgo de colapsar. Nuevamente, la comunidad respondió con generosidad y reunió recursos para rehabilitar su hogar.
Este viernes 19 de junio de 2026, el esfuerzo de decenas de personas se hizo realidad: se coló el nuevo techo de la casa de Don Felipe, quien ahora podrá vivir con mayor seguridad y tranquilidad junto a su familia y sus queridos animales.
Lo que comenzó con el llanto de un hombre preocupado por salvar a su mejor amigo terminó demostrando que, cuando la solidaridad se une, los milagros sí existen.
