Por: José Antonio Alcaraz Suárez
El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, reveló que de 2022 a la fecha han sido clausuradas más de 15 mil tomas clandestinas de agua en distintos municipios del estado, como parte de la estrategia para frenar el llamado “huachicol hídrico”.
El mandatario informó que además se han iniciado alrededor de 200 procedimientos legales, relacionados no solo con el robo de agua, sino también con el saqueo de infraestructura hidráulica, y confirmó que incluso hay personas detenidas y procesos judiciales en curso.
Menchaca destacó que Hidalgo es el único estado del país que cuenta con una Policía Hídrica, integrada por cuatro patrullas que operan las 24 horas del día para vigilar pozos, líneas de conducción e instalaciones estratégicas.
Durante su mensaje, señaló que el combate al robo de agua es fundamental para garantizar el abasto a la población, especialmente cuando existen redes con más de 40 años sin mantenimiento y una importante inversión estatal cercana a los 3 mil millones de pesos en obras hidráulicas.
El gobernador también reveló que, durante la rehabilitación del acueducto que abastece a Pachuca, fueron descubiertas cinco conexiones ilegales en apenas 11 kilómetros de tubería, además de raíces, residuos y daños acumulados por décadas.
“Dios da el agua, pero no la entuba”, expresó Menchaca al hacer un llamado a cuidar el recurso y evitar prácticas que afectan el suministro para miles de familias hidalguenses.
