Por: José Antonio Alcaraz Suárez
En una banqueta de la colonia El Tezontle, en el municipio de Pachuca, quedó una escena que hoy rompe el corazón de cientos de personas: Don Felipe, un adulto mayor de 96 años, lloraba desconsoladamente mientras abrazaba una caja de cartón de quesos, donde llevaba herido a Maylo, su inseparable compañero de vida.

Don Felipe trabajó durante años como velador en la colonia y actualmente sobrevive recolectando papel y cartón para salir adelante. Desde hace dos años Maylo, un lomito criollo, se convirtió en su fiel compañero de jornadas, caminando junto a él todos los días entre calles y madrugadas.
Sin embargo, todo cambió cuando, presuntamente, un taxista metropolitano de Pachuca, “atropelló de manera intencional” al pequeño perrito, dejandole su patita derecha destrozada. El ruletero escapó del lugar, dejando atrás dolor, indignación y una profunda impotencia.
Lo anterior fue compartido por activistas y rescatistas a El Cardinalito, quienes indicaron que, vecinos y personas del Tezontle fueron quienes encontraron al adulto mayor sentado en la banqueta, llorando junto a su mascota herida. La escena rápidamente conmovió a quienes se acercaron para ayudar.
Gracias al apoyo de ciudadanos como Berenice Gutiérrez, Maylo fue trasladado de emergencia a una veterinaria Yaakun Vet ubicada en la colonia El Chacón, Mineral de la Reforma, donde actualmente permanece hospitalizado.
De acuerdo con los primeros reportes, debido a la gravedad de las lesiones, el perrito perderá una de sus patitas. El caso ha provocado enojo e indignación. Vecinos exigen localizar al responsable y denunciar cualquier acto de crueldad animal.
Actualmente se solicitan “padrinos mágicos” para ayudar a cubrir los gastos médicos de Maylo y apoyar también a Don Felipe, quien enfrenta este duro momento acompañado únicamente por su pequeño amigo de cuatro patas. A la par, organizaron una rifa con causa para recaudar fondos para los gastos veterinarios
Cualquier información o video sobre el taxi involucrado puede ser enviada de manera confidencial para intentar dar con el responsable.
Mientras tanto, la historia de Don Felipe y Maylo se ha convertido en un llamado a la empatía y al respeto por la vida animal, recordando que incluso en medio de la crueldad todavía existen personas dispuestas a ayudar.



